Realizar el sueño
En el capítulo anterior, resivimos los resultados de un examen que nos podría ayudar con la elección de nuestro camino en la vida...
Otra carrera que me sugerían era Etnomusicología ¿Qué rayos era eso? Tenía interés en la música pero no me consideraba especialmente dotada para ello. Además sonaba tan extraño que seguro me moriría de hambre si lo estudiaba. Otro Spoiler Alert años después esa sugerencia ha cobrado mucho sentido.
La preparatoria fue un tiempo interesante. La escuela me parecía una pérdida de tiempo, pero tenía que continuar allí porque todavía no sabía que hacer con mi vida. Lo que me ayudó fue tomar clases de dibujo, porque descubrí que sin importar el dinero, era algo que podía pasar toda la vida haciendo. Además de que encontré por primera vez a gente más parecida a mí, sentí por primera vez que querer lo que quería estaba bien.
Así que al llegar a la Universidad, fue vivir el sueño. El lugar, los compañeros, las clases, todo me gustaba. No fue fácil, la verdad, pero sentía que todos los días hacía algo que valía la pena, el único arrepentimiento que podía tener es no haberme esforzado lo suficiente.
Y cuando terminé la carrera… No había nada más. Toda mi vida el camino a seguir era más o menos claro, pero ya había cumplido mi meta ¿Ahora qué? ¿Qué debo hacer?
Lo que quieras
¿Qué voy a hacer ahora con tanta pinche libertad?
Debo decir, que secretamente siempre fui de la idea de que no podría dedicarme exactamente a lo que yo quería, que lo más que podría lograr sería acercarme. Pensaba que tendría que trabajar mucho antes de que llegara el momento en el que me dedicara a lo que realmente quería hacer.
En este punto, voy a agregar una anécdota con una prima que quiero y admiro mucho. Ella es economista, pero un día me platicó que esa no era su pasión, debí poner una cara rara porque continuó «No me arrepiento, escogí mi carrera de una manera práctica, algo que me gustaba y se me daba bien». También me dijo que, de haber tenido más información, habría estudiado Mecatrónica y agregó «Pienso que es la ventaja que tengo sobre tí, porque ya lo que hago no es mi pasión, no lo voy a hacer por cualquier precio, pero tú, sí eres capaz de aceptar un trabajo en el que no te paguen mucho, con tal de que puedas hacer lo que te gusta».
Yo siempre he admirado y envidiado a la gente que sabe desde el principio qué es lo que quiere en la vida, porque yo soy del tipo de persona que va dando tumbos antes de darse cuenta cual es el camino correcto. Con el tiempo también he descubierto, de una manera más consciente, que no soy persona de un solo interés. Cuando tuve que elegir, solo vi una opción, pero sin el afán de ser presuntuosa, yo sabía que podía dedicarme a lo que fuera, siempre y cuando estuviera convencida de querer hacerlo.
Desearía estar más versada en lenguaje cinematográfico, animación, musicalización… Incluso desearía saber más sobre “escribir” para poder dar una opinión completa de la trama y el mensaje de Soul, más allá de mi sentir o mi experiencia en la vida.
¡En la próxima entrada la conclusión de esta apasionada diatriba!
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